El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció este lunes que la Policía Metropolitana de Washington DC quedará bajo control federal y que desplegará la Guardia Nacional para “rescatar” la capital. En una conferencia de prensa en la Casa Blanca, acompañado por la fiscal general Pam Bondi, el secretario de Defensa Pete Hegseth y otros funcionarios, declaró el inicio de lo que llamó “el Día de la Liberación en DC” y aseguró: “Vamos a recuperar nuestra capital”.
Trump informó que aplicará la Sección 740 de la Ley de Autogobierno del Distrito de Columbia de 1973 para colocar a la fuerza policial local “bajo control directo” del gobierno federal. Bondi asumirá de inmediato el mando operativo. El mandatario también declaró una emergencia de seguridad pública en la ciudad y ordenó el despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional, con la posibilidad de sumar personal militar.
Según el presidente, la medida busca frenar el avance del delito y erradicar los campamentos de personas sin techo. “Los sin hogar tienen que irse, inmediatamente. Les proporcionaremos sitios para albergarse, pero lejos de la capital”, publicó en su plataforma Truth Social. También advirtió: “Los criminales, ustedes no tienen que mudarse. Los vamos a meter en la cárcel, que es adonde pertenecen”.
En el texto de la orden ejecutiva, Trump señaló que el control federal se mantendrá “hasta que determine que las condiciones de ley y orden han sido restauradas”. La norma permite al presidente administrar la fuerza policial del distrito por 48 horas, plazo que puede extenderse hasta 30 días con autorización del Congreso.
La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, rechazó la afirmación de que el crimen esté en alza. “Durante los últimos dos años, hemos reducido los delitos violentos en esta ciudad, logrando disminuirlos a su nivel más bajo en 30 años”, dijo a la cadena MSNBC. Datos oficiales muestran que en los primeros siete meses de 2025 los delitos violentos bajaron 26% y los robos 28%, tras una caída del 35 % en 2024.
Trump replicó que se investigarán “los números falsos” y consideró que la situación en la capital es “de completa anarquía” y “vergonzosa”.
La decisión, inédita en la historia reciente, profundiza la intervención de la Casa Blanca en la gestión diaria de una de las fuerzas policiales municipales más grandes del país.