En ese marco, en julio se conoció que el Gobierno de Javier Milei no realizó transferencias a comedores comunitarios y merenderos en el primer semestre del año y las prestaciones alimentarias registraron una pérdida de poder de compra del 12,6% interanual. La situación se torna desesperante para miles de familias argentinas.
La octava encuesta a hogares con niñas, niños y adolescentes de Unicef Argentina publicada este año dio cuenta de que un millón de chicos se van a la cama sin comer en el país. En el caso de los que se saltean alguna comida durante el día, la cifra aumenta a un millón y medio. Además, si se toma en cuenta las personas adultas que viven en esos hogares, son 4,5 millones las personas que se saltean una comida. Muchas veces esto es para priorizar la alimentación de sus hijos, aseguró la organización. Cabe preguntarle a Javier Milei: ¿Unicef tampoco la ve?