Los incrementos además será mayores para quienes consuman más energía.
Las tarifas tienen una participación cada vez mayor en el gasto de hogares, que sufren una fuerte pérdida de poder adquisitivo, que explica el escenario de recesión.
La economía argentina caerá este año un 3,5%, según coinciden consultoras y organismo internacionales como el Banco Mundial.
Además, encuestadores comenzaron a notar que la preocupación de la gente va pasando de la inflación a la sostenibilidad del empleo.
La pérdida de puestos de trabajo, que superó los 120 mil empleos en el primer cuatrimestre, podría agravarse en los próximos meses.
Se estima que el Estado aportará subsidios por unos US$ 6.500 millones este año, muy por debajo de los casi US$ 9.700 millones de 2023.
Los subsidios a la energía en 2024 bajarán por la caída de los precios internacionales del GNL y el aumento en la capacidad de transporte de gas natural desde la cuenca neuquina, que redujo el costo de suministro.