El optimismo opositor de alcanzar los dos tercios se revitaliza tras un cierre de listas que dejó muchos heridos en las filas antes consideradas dialoguistas, entre ellos la del titular del bloque de la UCR, Rodrigo de Loredo.
El optimismo opositor de alcanzar los dos tercios se revitaliza tras un cierre de listas que dejó muchos heridos en las filas antes consideradas dialoguistas, entre ellos la del titular del bloque de la UCR, Rodrigo de Loredo.
En caso de que un sector mayoritario de la bancada radical se sume a la voluntad de los cuatro bloques convocantes y a otros espacios que habitualmente antagonizan con el Gobierno (como el Frente de Izquierda o, recientemente, los tucumanos de Independencia), la oposición alcanzaría los dos tercios de la Cámara para revertir los vetos presidenciales hacia los proyectos de moratoria previsional, emergencia de discapacidad, el financiamiento de infraestructura en Bahía Blanca y los aumentos excepcionales para los ingresos jubilatorios. La sesión se realizará en simultáneo a la tradicional marcha de jubilados.
Asimismo, se busca convertir en ley dos proyectos que ya llegan con media sanción del Senado: el reparto automático a las provincias del 1% de los Aportes del Tesoro Nacional y una mayor incidencia a las provincias en la recaudación del impuesto a los combustibles, que pasarán de recibir un 25,47% a alcanzar el 57,02% de lo recaudado. Una mayoría en la Cámara también podría garantizarle a la oposición quedarse con la presidencia de la comisión investigadora por la causa $LIBRA, trabada hace cuatro meses.
Entre los proyectos que ingresaron al temario se encuentra una sorpresiva propuesta, que busca ser emplazada porque no cuenta con dictamen. Se trata de una iniciativa que apunta a modificar el huso horario del país para encuadrarlo en el -04 GMT, es decir atrasar una hora los relojes.
La redacción fue presentada por el mendocino Julio Cobos (UCR), quien solicita volver al huso horario que regía en la Argentina para alinear el horario real con la luz solar y así ahorrar en consumo de energía artificial. Entre sus argumentos, considera que se trata de un “desfasaje histórico” que provoca gastos innecesarios y afecta la calidad de vida de millones de argentinos
Históricamente, Argentina se adhirió al huso -04 GMT en 1920, pero desde mediados del siglo pasado comenzó a aplicar cambios para aprovechar mejor la luz solar en verano. La práctica de adelantar la hora —el recordado “horario de verano”— se hizo intermitente, hasta que en 1969 se fijó la hora en -03 GMT, el horario actual.