El diputado nacional Máximo Kirchner desarrolló este jueves una intensa agenda en la provincia de San Juan, donde combinó actividades vinculadas al sector productivo con un encuentro político junto a dirigentes peronistas locales.
La primera actividad tuvo lugar en el departamento de Pocito, donde recorrió junto al senador nacional Sergio Uñac la finca familiar de José Luis y Francisco Martín, dedicada a la producción de tomate, olivo, cebolla, ajo y pistacho. De la visita también participó la senadora nacional Celeste Giménez. Allí mantuvieron una reunión con productores locales para conocer la situación del sector y sus principales preocupaciones.
Más tarde, Kirchner participó del encuentro “Democracia, interior y participación”, acompañado por Uñac, Giménez, legisladores nacionales y dirigentes del peronismo sanjuanino. En ese marco, defendió el proyecto impulsado por el kirchnerismo para aplicar una alícuota del 3% sobre las transferencias internacionales de capital, iniciativa que busca generar recursos destinados a los sectores más afectados por las políticas económicas del Gobierno nacional y a las provincias.
“Nosotros entendemos que tenemos que tratar de gobernar para los 48 millones de argentinos y argentinas. Es duro lo que vive la gente, necesitamos dar las discusiones que sean necesarias para transformar esta realidad y por eso proponemos la creación de una herramienta que aporte recursos a los sectores más ajustados por Milei y a las provincias”, sostuvo.

Kirchner también puso en duda la sostenibilidad de los indicadores económicos exhibidos por el Gobierno y advirtió sobre las consecuencias sociales del ajuste. “Si en algún momento este gobierno tuvo un buen dato de la economía, no va a tener más. De la Rúa en diciembre de 2001 tenía deflación porque la gente no comía, los precios bajaban en Argentina”, afirmó, al tiempo que aclaró que sus críticas no implican una defensa de los procesos inflacionarios.
En ese contexto, reivindicó el concepto de “justicia fiscal” como condición para alcanzar el equilibrio social. “Cuando nosotros decimos justicia fiscal por equilibrio social, quiere decir que nadie va a dejar de ganar, pero muchos van a dejar de perder. Tenemos que lograr que las familias argentinas dejen de tener la calculadora en la cabeza todo el tiempo”, señaló.
Durante su exposición, el legislador también apuntó contra la Corte Suprema por el fallo que habilitó la derogación de la Ley de Tierras. Según sostuvo, esa decisión afecta la soberanía nacional y desconoce el sentido de una norma que, a su juicio, fue impulsada para evitar la extranjerización del territorio argentino.
“El Congreso Nacional, a partir de la movilización popular, impidió la extranjerización de la tierra que ponía en riesgo la soberanía nacional. Es grave que tres personas en un país de cuarenta y ocho millones estén diciendo la manera en que lo deciden. Es gravísimo”, afirmó.
Finalmente, reclamó una Corte Suprema que “defienda el interés de los argentinos y argentinas” y señaló que el debate sobre los derechos individuales también debería alcanzar al poder de las corporaciones y su influencia en la vida cotidiana de la población.