02/04/2025 - NACIONALES PARQUES NACIONALES: CRECE EL RECHAZO DE LOS GUÍAS A LA DESREGULACIÓNEl rechazo a la desregulación en los servicios de turismo de los Parques Nacionales crece en distintos puntos del país. Guías y trabajadores de las áreas protegidas realizaron una “marcha federal” a las intendencias de los parques y aseguraron que los cambios “sólo benefician a los que quieren hacer negocios”. Reclaman contra la flexibilización de los requisitos de acceso al permiso para prestar el servicio y contra la habilitación a las empresas para que ofrezcan excursiones sin guías oficiales. Las ONG ambientalistas advierten, en tanto, que desplazar la figura del guía tendrá consecuencias en el cuidado de las áreas. ...LEER MÁS .... Hasta ahora, ser un guía oficial de un parque nacional argentino no era cosa fácil: había que obtener un título terciario o universitario de las carreras inscriptas en el Registro de Instituciones de Formación de Guías, aprender idiomas y, tras ello, aprobar exámenes generales y específicos, escritos y orales, sobre el parque elegido para prestar el servicio, con contenidos tanto teóricos como prácticos. Todo con un sólo objetivo: que los y las guías que trabajan en los parques estén capacitados en la historia y la naturaleza del lugar, que conozcan cada rincón del parque y que puedan hacerse cargo de grupos de visitantes, cuidando que no dañen el área ni se pongan en peligro ellos mismos. Casi nada de todo eso quedó en pie desde que el miércoles pasado la Administración de Parques Nacionales (APN), a cargo de Cristian Larsen y con el aval de Federico Sturzenegger, oficializó la Resolución 61/25 que modificó el reglamento oficial de guías de la APN. Ahora sólo se exigirá ser mayor de 18 años, saber hablar y escribir español y “leer y asimilar” los contenidos proporcionados por la Administración, de los que no se da detalles. En el caso de los guías de sitio, vinculados territorialmente con la zona del parque, sí se exigirá un examen aunque nada se sabe de sus contenidos. El título habilitante, en tanto, sólo está mencionado en una formulación genérica que indica que se requerirá a los guías “conocimientos específicos cuyo título o acreditación de habilidades le permita asumir la realización de actividades”. El Registro de Instituciones de Formación de Guías directamente no aparece. La reacción a las desregulaciones viene madurando en los puntos del país en que se encuentran los 39 parques nacionales desde que hace unas semanas Larsen anunció las modificaciones en una conferencia en Santa Cruz. La oficialización de los cambios mediante resolución no hizo más que calentar más las aguas y las asociaciones de guías realizaron una “marcha federal” en distintas ciudades como Ushuaia, El Calafate, Bariloche, San Martín de los Andes, Salta, Catamarca y Calilegua, entre otros puntos próximos a parques. Una de las más masivas fue la movilización en Calafate, donde una columna de guías, trabajadores de parques, estudiantes, representantes de organizaciones ambientales y vecinos atravesaron la ciudad hasta la intendencia de Los Glaciares, que cuenta con unos 300 guías registrados. Desde allí, Betiana Blanco, guía oficial del parque, asegura ahora a Página 12 que “fue la primera vez que vi una marcha tan multitudinaria en nuestra ciudad” y agrega que “queremos hacernos escuchar porque vemos que el tema no está teniendo la repercusión que se merece“. Blanco integra la comisión directiva de la Asociación de Guías de Turismo de Santa Cruz y señala que desde octubre pasado empezaron a correr rumores de que “iban a correr la figura del guía“. A la flexibilización de los requisitos la califica como “una locura” y advierte que “cualquier persona que no sea egresada de terciarios o universidades podrá acceder y eso desprofesionaliza la actividad”. Una puerta abierta para incrementar la explotación comercial de las áreas protegidas. El segundo punto más cuestionado de la resolución va en el mismo sentido y refiere a las empresas de turismo, que ya no estarán obligadas a contar en su oferta de excursiones con la figura del guía. Los parques con acceso a visitantes son libres para la visita de cualquier persona, que puede ingresar a la zona permitida por sus propios medios. Las excursiones privadas, sin embargo, tenían que contar sí o sí con un guía habilitado a cargo del grupo, no sólo para mejorar y hacer más rica la experiencia, sino para controlar que las personas se comporten de acuerdo al cuidado que amerita un área protegida y para asistirlas en casos de accidentes o cualquier inconveniente de salud. Ahora, esa obligatoriedad sólo regirá para excursiones calificadas de riesgo. Además de alertar sobre el impacto en la calidad de las visitas –Blanco apunta que “una excursión sin guía es un simple traslado“–, las asociaciones de guías sostienen que la medida puede tener serias consecuencias en el ambiente: “Los guías fomentan prácticas de turismo responsable, asegurando que las actividades turísticas no dañen el entorno natural; esto incluye la gestión de residuos y el respeto por la vida silvestre”, subrayó el Colegio de Profesionales de Turismo de Río Negro en un comunicado. La misma preocupación corre para las ONG ambientalistas, que muestran las primeras señales de alerta sobre el tema. Consultados por este diario, desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales indicaron que la medida implica “precarizar la conservación del patrimonio natural y cultural y la calidad de servicios turísticos, disminuyendo también las oportunidades para actores locales formados“. “Los parques nacionales no son espacios comerciales, sino territorios clave para la protección ambiental, el conocimiento científico y el ejercicio de derechos como el acceso a la naturaleza y la cultura“, agregaron. Desde Greenpeace, por su parte, sostuvieron que la disminución de guías “puede poner en riesgo la biodiversidad en tanto que éstos cumplen la función de informar y controlar a los turistas sobre las actividades restringidas al disfrutar su experiencia”. “Si bien el turismo es una actividad permitida, no es la principal razón por la que se crearon los parques, sino la conservación de la biodiversidad, de diferentes ecosistemas y de especies valiosa”, añadieron. El otro punto en cuestión es el de los puestos laborales amenazados ante la desregulación. Muchos guías están contratados por las empresas de excursiones, pero la derogación de la obligatoriedad abre un panorama incierto a futuro. Blanco advierte en este sentido que “el empresario a nosotros nunca nos quiso, lo que cambia ahora es que hay un gobierno que está de su lado y toma esta medida que sólo los beneficia a ellos y a los que quieren hacer negocios en nuestras áreas protegidas“. |
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