La mirada se amplió a otros distritos: en la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Recalde buscará polarizar con Milei para aumentar las bancas peronistas. En Santa Fe, aunque consideran favorito a Pullaro, aspiran a un 'resultado aceptable' con la lista de Caren Tepp y Agustín Rossi. En Chaco, Jorge Capitanich logró unificar intendentes y se entusiasma con la senaduría, mientras que en San Juan, el acuerdo entre Sergio Uñac y José Luis Gioja potencia al candidato Cristian Andino.
Un dirigente cercano a Cristina Kirchner, que sigue la campaña desde su prisión domiciliaria, resumió el clima: 'En lugares en los que parecía difícil, ahora hay una oportunidad'. Además, dirigentes remarcan que el PJ podría mejorar en distritos como Río Negro, Tierra del Fuego, Salta, Entre Ríos y hasta Neuquén, donde ahora apuestan a entrar en el reparto de senadores.
En las provincias gobernadas por el peronismo —Tucumán, La Rioja, Catamarca, La Pampa y Formosa— descuentan victorias. En Santiago del Estero, Gerardo Zamora aspira a quedarse con los tres senadores, mientras que en Santa Cruz y Chubut intentarán elecciones parejas ante oficialismos locales. En cambio, en Mendoza, Córdoba, Corrientes, Jujuy, Misiones y San Luis asumen derrotas.
En el Congreso, las previsiones son mixtas: en el Senado el interbloque de José Mayans y Juliana Di Tullio perdería peso, pero en Diputados aspiran a crecer. 'Con más de 100 nos paramos bien en la Cámara. El oficialismo no te lleva por delante y el resto de la oposición te tiene que escuchar', proyectó un referente.
La conclusión, compartida entre kirchneristas y massistas, es que el oficialismo 'es un gobierno de los 29 puntos de la primera vuelta'. Un dirigente bonaerense lo sintetizó: 'Puede sumar algo del PRO, pero no tanto. Con este escenario, Fuerza Patria tiene chances de ganar aun sin superar los 40 puntos'.