De esta forma, la pérdida de recursos impactó en una retracción de los envíos de coparticipación de impuestos a las provincias del orden del 8%, lo cual complica las negociaciones con los gobernadores por la reforma laboral que contiene una rebaja del Impuesto a las Ganancias de las empresas.
El organismo indicó que la caída se explicó por la merma en los ingresos de derechos de importación, comparado con el año pasado en el que hubo un fuerte incremento. De alguna manera admite que hay menos actividad que el año pasado: una economía que crece demanda más importaciones.
En cuanto al Impuesto al Valor Agregado (IVA), se reportaron ingresos por $6,2 billones, con una mejora nominal del 16,4%. El componente impositivo creció 28%, pero el componente aduanero cayó 7,6%.