El desplome, que se replicó el lunes en otras plazas de Asia y dejó también fuertes pérdidas en mercados europeos y Wall Street, se originó por el creciente temor a que Estados Unidos esté entrando en recesión, ya que los datos del mercado laboral de julio hacen pensar a muchos inversores que la subida de tipos de interés prevista para septiembre puede no servir para paliar esa tendencia aparente.
El índice de referencia de la Bolsa de Taipéi, el Taiex, seguía la misma senda y se recuperaba en la mañana del martes un 0,78 %, tras registrar en la víspera la peor caída en su historia (-8,35 %).
Por su parte, las bolsas chinas seguían su propia inercia. La de Shanghái prolongaba cerca del mediodía su tendencia a la baja cayendo un 0,07 % (tras cerrar ayer en -1,54%), mientras que el parqué de Shenzhen avanzaba un 0,24 % (después de acabar el lunes con un -1,85%). El índice de referencia de la Bolsa de Hong Kong, el Hang Seng, crecía un 1,18 %, después de cerrar la sesión del lunes con pérdidas del 1,46 %.
En el Sudeste Asiático y en Australia todos los parqués consiguieron remontar este martes en lo que va de jornada salvo el singapurense, que retrocede a unas cinco horas del cierre un leve 0,70%.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street y las que operan en la plaza local y los bonos en dólares cayeron de manera moderada este lunes.