Además, se analizarán imágenes de cámaras de seguridad de un hotel vecino, Medamar, y videos de los obreros trabajando en el lugar para evaluar posibles irregularidades. Las labores técnico-periciales empezarán a las 10 de la mañana, en las inmediaciones del lugar del siniestro.
La defensa de Antonio Juan Manuel Arcos Cortés, dueño del Dubrovnik, afirmó que las obras que se realizaban en el edificio contaban con autorización municipal. Según Maximiliano Osini, abogado del propietario, la obra fue paralizada en agosto y reanudada el mismo día con la documentación en regla, a pesar de las afirmaciones del municipio que calificó los trabajos como clandestinos.
Osini también expresó preocupación por las declaraciones del intendente, considerándolas “parcializadas” y “una falta de respeto a las víctimas”. La defensa busca demostrar que las obras se realizaban de acuerdo a los requisitos legales.
El jueves, la fiscal Verónica Zamboni realizará las pericias a los celulares de Nahuel Stefanic y de otras personas vinculadas a las obras, incluyendo a las arquitectas María Laura Lagana y Martha Pérez Schneider, y al contratista Rubén Taquichiri.
Los análisis de los teléfonos pueden arrojar luz sobre los eventos previos al derrumbe y las posibles negligencias. Las investigaciones avanzan en busca de esclarecer si hubo responsabilidad directa de los profesionales y contratistas en las modificaciones estructurales del edificio.
El operativo de rescate fue un esfuerzo de gran magnitud, en el cual participaron 1.919 efectivos en turnos rotativos provenientes de diversas jurisdicciones. Entre los rescatistas se destacaron bomberos de la Provincia de Buenos Aires y bomberos voluntarios que usaron avanzada tecnología, como drones con cámaras termográficas, equipos de ultrasonido y maquinaria hidráulica.
Durante casi diez días, los rescatistas lograron recuperar los cuerpos de las ocho personas fallecidas, mientras brindaban contención a los familiares.