Los demandantes sostienen que funcionarios argentinos utilizan chats paralelos para tratar asuntos oficiales con directivos de YPF y ENARSA, empresa estatal encargada de la compra de gas natural licuado (GNL). Por eso solicitaron los celulares para acceder a esas conversaciones por chats y por mails. Hasta ahora, según los demandantes, los funcionarios entregaron 'sólo 200 páginas'.
La causa fue iniciada por Petersen y el fondo Eton Park. Luego, el estudio Burford le compro el derecho de litigar en EEUU al síndico español que maneja la quiebra de Petersen. Cuando Burford llegue a un acuerdo con Argentina, tendrá que avalar ese acuerdo.