El Kremlin, en una nota paralela, indicó que el líder ruso trasladó al mandatario venezolano su “solidaridad” frente a las “crecientes presiones externas” y reafirmó su apoyo a la política de Caracas orientada a “proteger los intereses y la soberanía nacionales”.
Putin destacó además que los canales de comunicación entre ambos gobiernos “se mantienen abiertos de manera permanente” y que Moscú continuará apoyando a Venezuela “en su lucha por hacer valer su soberanía, el derecho internacional y la paz en toda América latina”. También puso a disposición la capacidad diplomática rusa para profundizar la cooperación en ámbitos económicos, energéticos, comerciales y humanitarios, alineada con el acuerdo de asociación estratégica vigente desde noviembre de 2025.
Maduro, por su parte, actualizó a su homólogo ruso sobre los avances económicos que permitirían a Venezuela “liderar el crecimiento regional” este año, con una proyección del 9 por ciento. El presidente venezolano subrayó el objetivo de ampliar la conectividad aérea y marítima con Rusia, que ya incluye rutas directas a Moscú y San Petersburgo, y planteó la necesidad de profundizar esos vínculos como parte de la agenda económica conjunta.