El BCRA tuvo que enviarle nuevamente pesos al Tesoro. Con un rojo primario que continúa en niveles altos, frente a la necesidad de hacer crecer el gasto en prestaciones sociales y unos subsidios energéticos que siguen encendidos, el desempeño flojo de las últimas licitaciones oficiales obligó a darle a la maquinita. En abril el rojo primario devengado fue de $171.569 millones, un alza interanual de 143,8% real. Para mayo comenzará a pesar con más fuerza en paquete fiscal de 0,4% del PBI para incentivar consumo y combatir la caída de los ingresos. Por eso, en sólo una semana, el Central le envió $163.730 millones al Tesoro.
El Gobierno enfrenta un problema de tres patas. Por un lado, el rojo primario sigue encendido, aunque logró desacelerar en abril. Por otro, las licitaciones del Tesoro perdieron parte de su capacidad para absorber pesos de los ahorristas. Finalmente, la situación social obliga a aumentar el gasto en prestaciones. Un informe publicado por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) mostró que en 2021, si no hubiese sido por la Tarjeta Alimentar, la AUH y las pensiones no contributivas a madres, la pobreza habría subido 2 puntos por encima de lo que estuvo. La indigencia, peor aun, habría crecido 4,6 puntos más. Cabe recordar que terminaron el año en 37,3% y 8,2%, respectivamente.