Tras ese episodio, Teherán lanzó una serie de ataques contra países del Golfo Pérsico y Jordania, naciones que cuentan con bases militares o presencia de fuerzas estadounidenses en sus territorios.


Omán denunció ataques con drones en Musandam


Una fuente de seguridad omaní informó que varios puntos de la región de Musandam fueron alcanzados por drones, según comunicó la agencia oficial de noticias ONA.


El Gobierno de Omán condenó los ataques y aseguró que está tomando "todas las medidas necesarias" para responder a la situación y garantizar la seguridad del país y de sus habitantes.


El episodio ocurrió pocas horas después de que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, visitara Mascate para mantener reuniones con autoridades omaníes y qataríes vinculadas a la administración del estrecho de Ormuz, una de las zonas marítimas más estratégicas del mundo.


Jordania confirmó la caída de tres misiles iraníes


Por su parte, el Ejército jordano confirmó que tres misiles procedentes de Irán impactaron en distintos puntos del territorio nacional durante la madrugada del domingo.


De acuerdo con un comunicado de las Fuerzas Armadas, los proyectiles cayeron "sin que se registraran víctimas humanas", aunque sí provocaron daños materiales menores.


Las autoridades jordanas advirtieron que no permitirán que su espacio aéreo ni su territorio sean utilizados como escenario de conflictos que puedan poner en riesgo su soberanía y estabilidad.


"Responderemos con firmeza a cualquier amenaza que afecte la soberanía del Estado, la integridad de su territorio y la seguridad de sus ciudadanos", señalaron desde el Ejército.


Jordania, que alberga bases con presencia estadounidense, ya había sido blanco de ataques iraníes días atrás.


Más países del Golfo fueron alcanzados


Además de Omán y Jordania, la ofensiva iraní tuvo como objetivos a Qatar, Baréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.


En Qatar, país que funciona como mediador entre Washington y Teherán, los ataques provocaron al menos tres heridos, entre ellos un niño, debido a la caída de metralla tras la interceptación de los proyectiles iraníes.


La nueva escalada aumenta la preocupación internacional por un posible conflicto regional de mayor alcance, especialmente por la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo y gas.