Además, los bombardeos israelíes dejaron unos 33.000 heridos, de acuerdo con la misma fuente.
Por otro lado, añadió que 83 mezquitas quedaron destruidas, mientras que al menos tres iglesias han sufrido daños por la embestida israelí, que también afectó a 100 edificios gubernamentales y 266 escuelas.
El 7 de octubre, Hamas perpetró un ataque por tierra y aire en el sur de Israel en el que mató a más de 1.200 personas, la mayoría civiles, y secuestró a unas 240, entre ellas una veintena de nacionalidad argentina.
En represalia, el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que el país estaba "en guerra" y lanzó una campaña de bombardeos y una incursión terrestre en la Franja de Gaza.
La tensión se expandió a su vez a Cisjordania, los otros territorios palestinos, donde al menos 218 personas murieron a manos del Ejército israelí, según el último balance actualizado del Ministerio de Salud de la Autoridad Nacional Palestina, recogido por la agencia de noticias Europa Press.