Cuando un individuo, una empresa o un Estado gastan por encima de sus ingresos tienen que pedir prestado para cubrir el exceso. Por el contrario, cuando los ingresos superan los gastos, es posible cancelar deuda. La generación de deuda es el resultado de la acumulación de déficits. Por eso, es erróneo dar al conflicto con los fondos hoy los grupos Ad Hoc, que lidera BlackRock, ayer los “buitres” y otros, una connotación externa cuando el origen del problema es interno. Ni que hablar de la nacionalización de la deuda de privados con organismos internacionales en la época de Domingo Cavallo. Un decisión desastrosa que nos hace pensar que: 'Cuando los empresarios ganan festejan en la Bolsa de Comercio y cuando pierden pagan los contribuyentes'.. inédito. O los más de 40 mil millones de dolares pedidos al FMI por el gobierno anterior que entraron por la puerta y se esfumaron por la ventana. No habría BlackRock ni “buitres”, ni nada parecido si un país con riquezas y recursos como la Argentina mantuviese sus cuentas ordenadas. No hubiese defaulteado su deuda ocho o nueve veces más. Tampoco tendríamos diez millones de pobres, chicos con desnutrición y jubilados con ingresos de miserables. Uno puede hacer cualquier cosa en la vida, lo que no puede evitar son las consecuencias y en rigor, la deuda es imposible de honrar en estas condiciones. Agua y ajo: a joderse y aguantarse...