La medida llega en un momento delicado para el turismo interno que viene padeciendo los embates de las políticas del gobierno nacional de Javier Milei. Desde mediados de 2024, informes dados a conocer por la CAME y el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, vienen mostrando una fuerte merma en los niveles de ocupación en destinos como Mar del Plata y otras ciudades costeras que viven del turismo. Las condiciones macroeconómicas con salarios retrasados, un dólar estancado y aumentos de tarifas afectaron la demanda turística, en especial en las últimas temporadas altas de vacaciones de invierno y verano.
El objetivo central, según la Resolución publicada en el Boletín Oficial, es “impulsar el desarrollo turístico bonaerense de manera integral y sostenible”, promoviendo tanto la profesionalización como la mejora continua y la toma de decisiones basadas en datos verificables.
“Nosotros hace ya bastante tiempo que tenemos, en principio, los datos que nos proporcionan las autopistas de la Provincia de Buenos Aires, Aubasa, que son vinculadas a las carreteras que nos vinculan con la costa atlántica. Y después, por otro lado, el indicador que estamos desarrollando en conjunto con el Banco Provincia tiene que ver con el gasto específicamente sobre el turismo”, detalló la funcionaria.
Estos datos, recabados a partir del consumo con tarjetas y medios electrónicos, permitirán construir un panorama más específico y localizado de los movimientos turísticos y su impacto económico en las economías regionales. Martínez fue crítica respecto a la fiabilidad de las estadísticas actuales: “En el caso de la provincia de Buenos Aires se vuelve aún mayor la incógnita, porque hace tiempo que la cámara de turismo provincial está completamente desarticulada”.
El acceso a estadísticas desagregadas permitirá definir acciones diferenciadas según tipo de destino, temporada y público objetivo. Así, destinos emergentes y consolidados podrán trazar estrategias adaptadas a sus características. “Nos propusimos generar herramientas que nos permitan dirigir nuestras políticas hacia los destinos emergentes y también a los consolidados, pensar qué estrategias nos conviene desarrollar para que sigan creciendo”, señaló la subsecretaria.
El programa también contempla la firma de acuerdos de cooperación con universidades, tanto públicas como privadas, que cuenten con carreras afines a la actividad turística. El propósito es consolidar una red técnica que garantice la calidad metodológica de las estadísticas y el procesamiento de los datos a lo largo del tiempo.
“El último verano ya estuvimos trabajando con Big Data proporcionada por una de las empresas de telefonía más grandes que tienen asiento en nuestro país y esperamos hacer lo mismo durante el verano que se nos viene”, anticipó Martínez.
La tecnología aplicada a la recolección de datos también jugará un papel protagónico. La Provincia comenzó a trabajar con información de geolocalización de dispositivos móviles para identificar procedencias, estadías promedio y perfiles socioeconómicos de los turistas.
“El verano pasado se vio afectado directamente por este dólar planchado y el atraso en los salarios, hizo que la provincia de Buenos Aires haya perdido competitividad. Nos volvimos menos competitivos con los países vecinos que tienen los mismos productos que nosotros: Brasil, Uruguay, Chile”, recordó Martínez.