El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que las estadísticas tradicionales no logran captar con precisión la transformación de la economía digital y reclamó una modernización urgente de los sistemas de medición del PBI, la inflación y la productividad.
En un artículo publicado en la revista Finanzas & Desarrollo, la economista Rebecca Riley sostuvo que los parámetros actuales podrían estar dejando fuera billones de dólares en actividad económica. Según el análisis, la brecha entre lo que ocurre en la economía real y lo que registran las cuentas nacionales genera riesgos directos para la política monetaria y fiscal.
"Sin información precisa sobre el verdadero estado de la economía, las autoridades no saben cuándo estimular para enfrentar una recesión o cuándo frenar para contener la inflación", planteó la especialista
Uno de los ejes centrales del informe es la actualización de los índices de precios al consumidor (IPC). El FMI señaló que el método tradicional, basado en encuestas presenciales y relevamientos manuales, resulta costoso y pierde efectividad ante la menor disposición de los hogares a responder.
Como alternativa, el organismo promovió la integración de datos de códigos de barras, escáneres en puntos de venta y plataformas online. Países como Países Bajos, Australia, Canadá y el Reino Unido ya incorporaron datos de supermercados y ventas minoristas en sus estadísticas oficiales.
Según el FMI, estos sistemas permiten medir la inflación con mayor frecuencia, más detalle y mejor cobertura territorial. Además, captan diferencias en los patrones de consumo según nivel de ingreso, lo que mejora la calidad del diagnóstico macroeconómico y fortalece la credibilidad de los datos.
El organismo también advirtió que el Producto Bruto Interno no incorpora de manera completa el valor de los activos intangibles, como software, bases de datos y capital organizacional. En muchas economías avanzadas, la inversión en estos activos iguala o supera a la inversión en bienes físicos.
Sin embargo, las cuentas nacionales no registran plenamente ese capital, lo que distorsiona las mediciones de productividad y crecimiento. Para el FMI, esta omisión impide dimensionar con precisión los motores actuales de la expansión económica.
En ese marco, el organismo respaldó la actualización del Sistema de Cuentas Nacionales (SCN), la primera desde 2008, que busca reflejar mejor la digitalización, la globalización y la sostenibilidad ambiental.
Otro punto crítico es el valor económico de los servicios digitales gratuitos. Plataformas de búsqueda, redes sociales y software de código abierto no implican pagos directos por parte del usuario, pero generan un impacto económico significativo.
Investigaciones preliminares citadas en el artículo estimaron que los servicios digitales de recreación podrían representar cerca del 8% del PBI nominal en el Reino Unido. Al no existir una transacción monetaria directa, las estadísticas tradicionales excluyen ese aporte, lo que amplía la brecha entre la economía medida y la economía real.
El FMI planteó que la modernización estadística requiere acuerdos de intercambio de datos con el sector privado, inversiones en tecnología y marcos legales actualizados. También reclamó mayor cooperación internacional entre oficinas estadísticas, universidades y centros de investigación.
El organismo advirtió que, si los países no adaptan sus sistemas de medición, las autoridades económicas operarán con información incompleta en un contexto cada vez más complejo.
En un escenario global atravesado por la digitalización y la abundancia de datos, el FMI insistió en que la calidad, la transparencia y la actualización metodológica resultan claves para sostener decisiones de política económica eficaces y creíbles.