Lo increíble es que el oro no es el mismo pero los nombres si: hace 7 años, durante la gestión del gobierno de Cambiemos, el BCRA utilizó parte de las reservas de oro para sacarles ganancias. En 2017, el Banco Central, en ese entonces presidido por Federico Sturzenegger- hoy funcionario del gobierno de Milei como “Ministro de Desregulación y Transformación del Estado” Argentina envió a Londres unas 11 toneladas de oro, equivalentes a 462 millones de dólares. Solo volvieron unas 5 toneladas, recompradas en 2020 por el Gobierno de Alberto Fernández (2019-2023) y que el presidente del BCRA en ese momento Miguel Angel Pesce decidió no aumentar.
Pero no es el único nombre que se repite: las operaciones de swap con oro fueron inauguradas en octubre de 2016 pergeñadas por Agustín Collazo (jefe de la mesa del BCRA) y Demian Reidel (vicepresidente en ese momento y hoy economista más influyente del círculo íntimo del Presidente). Todos nombres que no sorprenden, ya que el presidente suele repetir en privado y público que “el Banco Central de Mauricio Macri fue el mejor de la historia argentina. Estoy hablando de Federico Sturzenegger, Lucas Llach, Demian Reidel, Agustín Collazo y Mariano Flores Vidal”.
En realidad, cuando el diputado y titular del Sindicato de Bancarios, Sergio Palazzo (Unión por la Patria), presentó un pedido de informes para que el Banco Central explicara si envió lingotes de oro al exterior, esperaba que le dijeran lo que sus fuentes le habían dicho; que hubo dos operaciones el 7 y el 28 de junio a través de la transportadora Loomis y la aerolínea British Airways. Asi habrían sacado del país el equivalente a unos 450 millones de dólares hacia Londres como destino de tránsito en tanto avanzan las negociaciones en Basilea, Suiza, con el Banco de Pagos Internacionales (BIS), que ofrece créditos en dólares a quien deja en garantia el oro.
Los problemas para la Argentina, dicen que se pueden dar en la Corte Inglesa, porque qaunque el oro esta de paso, ya hay un pedido de embargo contra la Argentina. Y eso es porque os demandantes del grupo Petersen y el fondo Eton ya hicieron una presentación en la Corte Comercial de Londres para que reconozca la sentencia adversa de la jueza de Nueva York Loretta Preska que obliga al país a poner USD 16.000 millones. Peligroso por donde se lo vea.