Plunimar S.A. no renovó el contrato de alquiler del lugar y entró en cesación de pagos en enero de 2026, por lo que la idea de poner a la venta a los pingüinos surgió como la solución para pagar gastos de mantenimiento, sueldos y deudas con exempleados y bancos.
En ese contexto, la sindicatura encargada de liquidar los bienes de la empresa asignó un valor de US$ 40.000 ($56,8 millones) a cuatro pingüinos de dicha especie en el inventario, mencionándolos como "bienes de cambio", según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
Asimismo, la valuación está condicionada a la aparición de un comprador en el exterior, por lo que esa cifra no es definitiva.
Otros 55 pingüinos también continúan en las instalaciones del ex Aquarium, cifra que incluye ejemplares magallánicos y rey, los cuales no fueron tasados, ya que están bajo el cuidado del juzgado y no forman parte del activo que la sindicatura busca convertir en dinero para saldar deudas. Estos animales serán donados o relocalizados en instituciones o fundaciones.
Otros 55 pingüinos también continúan en las instalaciones del ex Aquarum, cifra que incluye ejemplares magallánicos y rey, los cuales no fueron tasados, ya que están bajo el cuidado del juzgado y no forman parte del activo que la sindicatura busca convertir en dinero para saldar deudas. Estos animales serán donados o relocalizados en instituciones o fundaciones.
A fines de 2025 diez delfines fueron vendidos a Hurghada, Egipto, por US$ 800.000, dinero que se destinó a pagar sueldos y hacer frente al cuidado del resto de los animales.
En septiembre de ese año, diversas organizaciones ambientalistas presentaron denuncias por las malas condiciones de mantenimiento de los estanques de los delfines, que vivían con el agua turbia y signos de abandono.