Del total de casos —que incluye 3,073 femicidios de mujeres y niñas, 269 vinculados de varones, 78 trans-travesticidios y 4 lesbicidios—, la gran mayoría ocurrió a manos de parejas (1,219) y exparejas (670).


El análisis del espacio físico expone una realidad igual de alarmante: 987 mujeres fueron asesinadas en su propio hogar y 798 en la vivienda que compartían con el agresor. Los conocidos y vecinos sumaron otros 353 ataques fatales.


Del 1 de enero al 30 de mayo de 2026, se registraron 104 víctimas de violencia de género: 90 femicidios de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 9 femicidios vinculados de varones.


Además, se contabilizaron 233 tentativas de asesinato. Los datos revelan una falla grave en el sistema de protección: 436 de las víctimas habían denunciado previamente a sus agresores, y 188 de los asesinos violaron medidas cautelares vigentes.


Se quedaron sin madre 3840 hijas e hijos.


A 11 años del primer Ni Una Menos, el reporte sostiene de forma contundente: Las mujeres, niñas, niños y diversidades estamos en peligro”.


Recalca que “la negación del género como categoría de análisis, el incumplimiento de leyes y tratados internacionales, la desfinanciación y eliminación de programas de protección, y la falta de acceso a la justicia ponen a las víctimas en riesgo permanente”.


Por otro lado, las organizaciones exigen un trabajo articulado, multidisciplinario y federal que respete la legislación vigente y mantenga los organismos de prevención. “Las leyes se hicieron para cumplirlas”, concluye el informe.


Expresaron desde la Casa del Encuentro que: “a días de un nuevo 3 de junio, el femicidio de Agostina Vega en Córdoba sacude al país, nos interpela y obliga a reaccionar a un Estado que no reconoce la existencia de la violencia sexista. “


“La reconstrucción de los hechos expone la peor cara de la burocracia: una madre intentando denunciar la desaparición de su hija de 14 años, y una policía que desestimó su desesperación bajo el argumento de que debía esperar.


“Según el Ministerio de Seguridad de la Nación, la toma de denuncias por personas extraviadas se rige por tres principios estrictos: Inmediatez, Suficiencia y Judicialización. En el caso de Agostina, nada de esto se cumplió; y la cadena negligencias demoró la activación del *Alerta Sofía y desprotegió por completo la escena primaria del crimen.


Para consultar el informe completo ingresar a la web online: www.lacasadelencuentro.org