Durante esta semana se inició una fase determinante: la ejecución de los pilotes de fundación, fundamentales para sostener las estructuras principales del proyecto. Para llevar adelante esta tarea, una tunelera realiza las perforaciones en el suelo, donde luego se colocan estructuras de hierro (conocidas como “canastos”) que posteriormente se rellenan con hormigón. Este proceso permite conformar cada uno de los pilotes que darán base a la obra.
En total, se construirán 320 pilotes que formarán parte de la estructura de la cámara de oxidación, uno de los componentes más importantes del sistema.
Con este avance, Pinamar continúa consolidando una obra histórica para la ciudad, orientada a mejorar la infraestructura y proyectar un desarrollo sostenible a largo plazo.
