La discusión sobre el transporte marítimo y fluvial argentino dará este miércoles un paso formal en el Senado, cuando las comisiones de Infraestructura, Vivienda y Transporte y de Presupuesto y Hacienda inicien el tratamiento de dos proyectos de ley que buscan reformular el régimen de cabotaje y la actividad de la marina mercante nacional.
La reunión está convocada para las 17 en el Salón Azul del Palacio Legislativo y pondrá sobre la mesa dos iniciativas que coinciden en la necesidad de revitalizar el transporte por agua, aunque difieren en los mecanismos para lograrlo.
Por un lado, se analizará el expediente S-1844/26, impulsado por la senadora jujeña María Carolina Moisés junto a legisladores de distintos bloques políticos, entre ellos la senadora Patricia Bullrich. La propuesta crea un nuevo régimen de cabotaje, marina mercante y admisión temporaria que habilita la participación de buques de bandera extranjera en el transporte de cabotaje nacional, salvo en actividades específicas que seguirían reservadas a embarcaciones argentinas, como la pesca, el transporte de combustibles y determinados servicios portuarios.
La iniciativa busca ampliar la oferta de servicios navieros, incrementar la competencia y reducir los costos logísticos. Entre otras medidas, establece un régimen simplificado para la operación de buques extranjeros, incorpora beneficios fiscales para armadores nacionales, flexibiliza el ingreso de contenedores bajo admisión temporaria y promueve la digitalización documental en el transporte marítimo.
Según los fundamentos del proyecto, el objetivo es aprovechar mejor la infraestructura portuaria existente y ofrecer alternativas al predominio del transporte por camión, favoreciendo especialmente a provincias alejadas de los principales centros logísticos y exportadores.
La segunda iniciativa en análisis es el expediente S-1247/26, presentado por el senador chaqueño Jorge Capitanich junto a legisladores de Unión por la Patria, que crea el Régimen Especial Temporal para el Fortalecimiento del Cabotaje Nacional y de la Marina Mercante Argentina (RETCAN).
A diferencia del proyecto de Moisés, la propuesta de Capitanich pone el acento en la protección y expansión de la flota nacional. Para ello crea un registro especial que permitirá incorporar buques bajo un esquema promocional, otorgándoles tratamiento equivalente al de bandera argentina para operar tanto en el cabotaje como en la navegación internacional.
El texto establece que los buques incorporados al RETCAN deberán ser tripulados por personal argentino y quedar sujetos a la legislación laboral, previsional y judicial del país. Además, prevé que la utilización de embarcaciones extranjeras en el cabotaje tenga carácter excepcional y sólo pueda autorizarse cuando no existan buques nacionales disponibles para prestar el servicio requerido.
Entre los incentivos previstos figura la creación de un sistema de impuesto al tonelaje, utilizado en diversos países para promover la actividad naviera, así como beneficios para armadores que construyan, reparen o modernicen embarcaciones en astilleros argentinos. El régimen tendría una vigencia temporal hasta el 31 de diciembre de 2031.
El debate promete enfrentar dos visiones sobre el desarrollo del transporte por agua en la Argentina: una orientada a la apertura y mayor competencia mediante la incorporación de buques extranjeros, y otra centrada en fortalecer la marina mercante nacional mediante incentivos y requisitos de contenido local. Ambas propuestas comenzarán este miércoles a recorrer su primer tramo parlamentario en comisión.