Desde la oposición culparon al Gobierno por la falta de previsión y por los recortes en el gasto en obra pública, que postergaron los avances en dos plantas vinculadas al Gasoducto, y las bajas temperaturas terminaron impactando. Con el fin de lograr el superávit fiscal, el gasto en obras públicas energéticas cayó 68,4% real en el primer cuatrimestre. El Gobierno deberá pagar unos USD500 millones en importaciones de GNL vía barcos.
A un contexto crítico en términos de obra pública y donde el frío anticipado provocó un incremento en la demanda de gas, de 44 millones de m3 a 77 millones m3 según números oficiales, se le sumaron un problema técnico en las plantas compresoras de San Luis y Córdoba y el "contratiempo administrativo" con un barco de Petrobras que inicialmente impidió descargar el GNL importado, justamente para intentar abastecer ese mayor consumo.