Los últimos datos procesados por la Secretaría de Trabajo de la Nación revelan una radiografía preocupante del mercado laboral argentino. Entre junio y diciembre de 2025, el empleo asalariado privado registró variaciones negativas consecutivas, acumulando una pérdida de 96.800 puestos de trabajo.
El sector privado, motor del empleo formal, cerró diciembre con 6.197.000 trabajadores, lo que representa una caída del 0,2% respecto al mes anterior. Si se amplía la lupa al cierre anual, la cifra es más alarmante:
Caída Interanual: 106.200 trabajadores menos en relación a diciembre de 2024 (-1%
Sectores afectados: El ajuste no solo golpeó a las empresas; el sector público también redujo su plantilla en 18.700 trabajadores (-0,5%).
El informe destaca una paradoja: mientras desaparece el recibo de sueldo, aumenta la factura. El trabajo independiente creció un 3,8% anual, sumando a 104.800 personas al sistema.
Auge del Monotributo: La categoría aumentó un 5,4% (113.000 nuevos aportantes).
Este fenómeno sugiere una transición hacia formas de trabajo más independientes y flexibles, muchas veces como respuesta a la falta de vacantes en relación de dependencia.Según la Secretaría de Trabajo, el empleo formal en el sector privado entró en una etapa de destrucción neta en septiembre de 2023. Esta tendencia se acentuó durante el primer trimestre de 2024 (caída del 0,4% mensual promedio) y se mantuvo durante toda la segunda mitad de 2025.