La caída se dio de la mano de la reducción de impuestos a sectores con alto ingreso y de la timidez de un consumo que mantuvo al IVA en baja. También cayeron el impuesto al cheque y la seguridad social, con un empleo y unos salarios del sector registrado en baja
El ARCA publicó la recaudación tributaria de febrero, que llegó a los $16,2 billones, lo que implicó una contracción de casi el 10% tomando como válidas las proyecciones de inflación del mes. Se trató de la séptima contracción consecutiva. El dato definitivo dependerá del nivel de inflación de febrero. El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó que el IPC de febrero estará debajo del 2,9% que se observó en enero y consultoras como Analytica y el IARAF la ubican en el 2,8%, otras como C&T y Equilibra en el 2,9% y otras como Eco Go en el 3%.
La recaudación tributaria ya había arrancado el año en baja, con una contracción del 7,8% interanual en términos reales, lo que implicó una aceleración de la caída. En enero esa baja de la rcaudación, y pese a los ingresos extraordinarios que dejó la privatización de las represas del Comahue, había obligado al Gobierno a realizar un ajuste extra del gasto primario del 0,7%, que se montó sobre el ajuste ya hecho en los dos años anteriores, del 31,2% real sumando enero del 2024 y del 2025.
Una explicación clave de la caída de la recaudación tributaria, que obligará al Gobierno a seguir recortando gastos para cumplir la meta fiscal que persigue un superávit primario del 2,2% del PBI este año, fue la caída en la recaudación del IVA DGI, un indicador de los niveles de consumo de los hogares durante el mes anterior, es decir enero y la capacidad de pago de las empresas en febrero. Con una mejora nominal del 28,4%, el IVA cayó un 3,4% en términos reales y dejó una señal negativa acerca de la actividad económica.
Además, también se registraron contracciones en los otros impuestos más relacionados con el consumo de los hogares en particular y la actividad económica más en general: el impuesto al cheque anotó una baja en términos reales del 7,7% interanual, luego de una mejora nominal de apenas el 22,7%.
Y más relevante aún: los ingresos de la seguridad social, es decir los aportes personales y las contribuciones patronales, arrojaron sendas contracciones en términos reales del 6,6% y del 4,4% en ambos casos en la comparación interanual. En total la seguridad social cayó un 5% real. Ese flojo desempeño va de la mano con unos salarios reales y unos niveles de empleos, en ambos casos del sector registrado.
Otra clave del mal desempeño de la recaudación del fisco fue la baja de impuestos para algunos de los sectores de mayores ingresos. En ese sentido, los derechos de exportación arrojaron una caída del 39,6% real interanual, mientras que bienes personales recaudó un 13,6% menos en la comparación real interanual. Incluso el impuesto PAIS, con un ingreso residual de $68 millones ayudó poco a mejorar la recaudación. Dado de baja a fines de 2024, impactó de lleno en los números fiscales del 2025.