En una nota publicada en La Voz de Tandil, voceros de la Asamblea agregan que una verdadera práctica ecológica, implica urbanizar en áreas adecuadas, donde ya existen o se planifica la provisión de servicios básicos como saneamiento y agua potable, y donde el impacto ambiental es menor.
Asimismo, la asamblea vecinal tandilense señala que es importante reconocer que el "paisaje", "el ambiente" y "la ecología" no son recursos a disposición de unos pocos, y promoverlos como características de una propiedad mientras se destruyen, es hipócrita. Incluir medidas como la separación de residuos en origen en el marketing no convierte a una urbanización en las Sierras en ecológica; estas medidas deberían aplicarse en todas las áreas urbanas.
Urbanizar las Sierras no significa calidad ambiental, sino más bien destrucción y degradación de su entorno, así como del resto del partido. Implica la pérdida de paisajes, hábitats naturales, biodiversidad, manantiales y áreas de recarga del acuífero que abastece a Tandil, y aumenta el riesgo de contaminación con efluentes cloacales, lo que puede provocar inundaciones en otras partes de la ciudad.
La construcción en las Sierras genera una serie de problemas graves, y aquellos que deciden establecerse en la "tranquilidad serrana" son los mismos que luego demandan servicios como caminos, transporte público y seguridad, lo que aumenta los costos para el erario público. Al final, queda menos naturaleza, servicios más costosos para todos y mayor riesgo de inundaciones.
La ONG sostiene que “construir sobre las Sierras no es un avance ni mejora la calidad ambiental, sino que la destruye. Es un robo a las generaciones futuras.
Por último, en el Día Internacional del Medio Ambiente el 5 de junio. la Asamblea ciudadana en defensa de las Sierras de Tandil pregunta: ¿Dónde están las autoridades y qué están haciendo al respecto? ¿Cómo pueden hablar de calidad ambiental si no protegen las Sierras y el agua?