

Como en otras oportunidades y según lo aclaró el propio intendente, Carlos Esteban Santoro, los terrenos tendrán un valor mucho menor al precio del mercado. En cuanto a la modalidad se supo que será similar a las anteriores: se abrirá un registro en la Oficina de Tierra y Vivienda luego habrá un proceso de impugnación en donde se filtrarán a los vecinos que no cumplan con los requisitos y, posteriormente se concretará el sorteo. Respecto a los tiempos el jefe comunal adelantó que trabajarán para que en marzo se abra el registro. “Ahora tenemos que trabajar en el alteo de los terrenos, en llevar la electricidad y abrir calles” especificó y remarcó que el dinero que tendrán que abonar los beneficiarios justamente cubrirá esos gastos. La adquisición de los lotes por parte del municipio se concretó ayer tras la firma del convenio con los respectivos titulares. El mismo está enmarcado en la Ley de Hábitat que estipula en sus artículos 55 y 56 la ejecución de proyectos de urbanización o edificación, conjuntamente entre organismos gubernamentales y actores privados, aportando cualquiera de ellos, inmueble de su propiedad y el otro las obras de urbanización y que luego de la realización de las mismas cada parte recibe como compensación por su inversión, unidades inmobiliarias debidamente urbanizadas y/o edificadas.