Este comportamiento es característico de los volcanes de "conducto abierto", como el Villarrica, en los que el magma puede quedar expuesto en determinados períodos del año.
El volcán Villarrica es considerado uno de los sistemas volcánicos más activos de Sudamérica y permanece bajo observación permanente debido a su proximidad a centros urbanos y destinos turísticos del sur de Chile.
El macizo se encuentra cerca del Paso Mamuil Malal, en el límite cordillerano con Argentina, a unos 138 kilómetros de Villa La Angostura y al oeste de Junín de los Andes.
Si bien el nivel de alerta no fue modificado, las autoridades mantienen la vigilancia para evaluar posibles cambios en el comportamiento del volcán.
En caso de registrarse una erupción, los principales riesgos asociados incluyen caída de ceniza volcánica, descenso de materiales por cauces fluviales y la posible generación de lahares, flujos de barro volcánico que pueden producirse por el derretimiento de nieve o hielo en la cumbre.
Aunque el volcán se ubica en territorio chileno, una erupción significativa podría impactar indirectamente en localidades argentinas cercanas a la frontera.