Tras su reunión de Comisión Directiva Nacional, la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) se declaró en estado de alerta y denunció el recrudecimiento de la ola de embargos a empresas en todo el país, en especial mipymes, por parte de la agencia recaudadora ARCA, en medio de una crisis recesiva.
La entidad, que representa a miles de pymes de diversos rubros productivos y comerciales, envió reiteradas notas a las autoridades del organismo solicitando la suspensión de estas medidas coercitivas e instancias de diálogo institucional, sin haber recibido respuesta alguna.
La falta de diálogo cobra relevancia al constatar la magnitud del «exterminio fiscal» en marcha. En lo que va del año, los embargos ejecutados por ARCA crecieron un 52% respecto del año anterior, pasando de poco más de 1.000 medidas en enero a casi 30.000 en un solo mes. Más del 80% de estas ejecuciones cayeron directamente sobre microempresas, afectando montos que superan los $285.000 millones.
El impacto sobre la economía real
Según APYME, ya no existen «operaciones» de la agencia: se instauró un procedimiento exprés y sin previo aviso que traba de forma automática las cuentas bancarias operativas. El impacto sobre la economía real es devastador. La inmovilización intempestiva de los fondos impide el pago de salarios, cargas sociales, proveedores e impuestos corrientes, paralizando la cadena de pagos e imponiendo un certificado de defunción a firmas que ya luchan por sobrevivir ante la caída de las ventas, el aumento desmedido de costos y la competencia extranjera habilitada por las desregulaciones a la importación.
Blanqueos escandalosos
Significativamente, mientras se otorgan «escandalosos blanqueos y beneficios a grandes capitales y compañías en rubros extractivos, con un costo fiscal considerable, se arremete contra el sector más dinámico y democratizador de la economía, que aporta el 65% del empleo privado en la Argentina».
Plan de acción nacional
Ante la indiferencia oficial y la ausencia de canales de negociación que permitan proponer planes de pago adecuados a la realidad del sector, APYME iniciará en los próximos días un plan de acción en todo el territorio nacional. A través de sus delegaciones, en articulación con cámaras sectoriales y convocando a actores del trabajo y la producción, la entidad se apresta a denunciar y visibilizar ante la opinión pública el perjuicio irreversible que este acoso tributario provoca sobre el tejido pyme y, por consiguiente, sobre los puestos de trabajo y el entramado social.
Exigencia urgente
APYME exige de manera urgente la inmediata suspensión de los embargos y ejecuciones fiscales, la apertura de un canal de diálogo institucional y la implementación de un régimen de regularización extraordinario adaptado a las capacidades reales de las micro, pequeñas y medianas empresas. «No habrá recaudación ni ‘equilibrio fiscal’ sostenibles, y menos aún perspectivas de desarrollo, a costa de la industria nacional, el mercado interno y el trabajo argentino», concluyó la entidad.
