La sentencia reconoce que nuestra presentación no se limitó a cuestionar una ordenanza. Buscó prevenir y hacer cesar el daño, proteger los médanos y la playa, y reclamar la recomposición del ambiente eventualmente afectado.
Ahora, la causa regresará al Juzgado de origen para que continúe su trámite y se analice la medida cautelar solicitada.
Esto no significa que ya se haya dictado una sentencia definitiva sobre el daño ambiental o la validez de la ordenanza. Significa algo fundamental: el reclamo sigue vivo, la Justicia deberá tratarlo y la Municipalidad tendrá que responder.
Celebramos esta decisión porque demuestra que defender nuestra costa vale la pena. Que denunciar, insistir y no resignarse tiene sentido. La playa y los médanos no son el patio de ningún gobierno: constituyen un patrimonio natural que pertenece a toda la comunidad y a las generaciones que vendrán.
Nuestro reconocimiento a la Asociación Civil Faro Ciudadano, al Dr. Rodrigo Bonzo, a quienes aportaron documentación y pruebas, y a todas las personas que acompañaron esta lucha. También a los concejales Gregorio Estanga y Violeta Saquilán, quienes se opusieron a la realización del evento y defendieron públicamente nuestra costa.
No se trataba de estar en contra del turismo ni del trabajo. Se trataba —y se trata— de exigir que toda actividad se realice respetando la ley, las evaluaciones ambientales y el derecho colectivo a vivir en un ambiente sano.
Hoy celebramos un paso enorme. Mañana continuaremos defendiendo nuestra costa con la misma convicción.
¡La costa se defiende!
¡Los médanos se protegen!
¡El ambiente no se negocia! 🌊✊