Dum Chica debió salir a aclarar que "ni la productora, ni el festival, ni los sponsors del evento tenían conocimiento alguno del contenido" y que ellas son "las únicas responsables del mensaje presentado".
Desde el entorno del festival aún no hubo una condena oficial, mientras sectores del público cuestionaron el uso político del espacio y la falta de límites editoriales por parte de Lollapalooza.