La publicación buscaba ridiculizar el interés generado por el hallazgo de nuevas especies marinas, pero la reacción del público fue mayoritariamente negativa. El fallido intento de burla se dio en un contexto en el que la transmisión científica aplastó en audiencias a los streams políticos.
Mientras el video del CONICET que exploraba el cañón submarino Mar del Plata alcanzó las 366.669 visualizaciones, el programa de 'El Gordo Dan' en el canal Carajo! apenas superó las 70.840. La transmisión científica tuvo más de 5 veces la audiencia que la del influencer, un dato que los usuarios de redes utilizaron para remarcar el fracaso de su chicana.