La movida quedó oficializada el 2 de enero de 2026 a través del DNU 931/2025, firmado por el propio Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro del Interior Diego Santilli. El decreto no detalló números concretos, pero en la práctica implicó una recomposición fuerte después de dos años sin tocar los ingresos. ¿De cuánto estamos hablando? Según datos publicados por La Nación, .....LEER MÁS
Los ministros pasaron de cobrar poco más de $3,5 millones en diciembre a más de $7,1 millones en enero. Y la curva sigue para arriba: en los meses siguientes siguen sumando hasta superar los $8 millones en mayo. En ese esquema, Adorni cobra como un ministro, en medio de cuestionamientos judiciales por su patrimonio y sus viajes.
En el caso de los secretarios y subsecretarios, la historia es parecida. Los aumentos también fueron fuertes y sostenidos mes a mes, con ingresos que prácticamente se duplicaron en muy poco tiempo y siguieron creciendo hasta mayo.
Si se compara diciembre con febrero, los aumentos rondan el 102%. Si se mira abril, trepan al 120%, y en mayo llegan a un 123%. O sea: en cuestión de meses, los sueldos de la cúpula del Ejecutivo pegaron un salto muy importante.
Mientras tanto, Milei sigue cobrando poco más de $4 millones y Villarruel cerca de $3,7 millones. De hecho, la vicepresidenta ya había dicho en su momento que su salario le parecía bajo para la responsabilidad del cargo.
Puertas adentro de la Casa Rosada, la explicación fue bastante clara: recuperar lo perdido frente a la inflación. En 2024 el índice cerró en 117,8%, en 2025 en 31,5% y en lo que va de 2026 suma casi un 6%. Con ese panorama, el Gobierno argumentó que hacía falta actualizar los ingresos.
El decreto también incluyó una justificación más técnica: sostuvieron que pagar sueldos “adecuados y competitivos” ayuda a tener un Estado más profesionalizado y evita perder funcionarios clave, sin comprometer las cuentas públicas.
Ahora bien, cuando se compara con otros sectores, las diferencias saltan a la vista. Los senadores venían cobrando alrededor de $11,6 millones y los diputados unos $7 millones. En la Corte Suprema, un juez ronda los $9,9 millones. Muy por debajo, el salario promedio registrado está cerca de $1,6 millones, y el estatal ronda $1,2 millones, con pisos bastante más bajos.
Todo esto pega de lleno en un punto sensible para el Gobierno: el discurso de austeridad. Durante mucho tiempo, Milei evitó subir salarios como una señal política contra “la casta”. Pero con el correr de los meses, ese planteo empezó a cambiar.
En paralelo, el clima político tampoco ayudó. La causa $LIBRA generó ruido al exponer supuestos vínculos entre el Presidente, su entorno y el empresario Mauricio Novelli en una presunta estafa. Desde el oficialismo niegan impacto electoral y rechazan las acusaciones.
A eso se suman los problemas judiciales de Adorni, investigado por supuesto enriquecimiento ilícito tras conocerse su crecimiento patrimonial y sus viajes al exterior. También aparecieron investigaciones por créditos del Banco Nación otorgados a funcionarios y legisladores oficialistas, en un expediente que busca determinar si hubo beneficios especiales.
En definitiva, mientras el Gobierno intenta justificar los aumentos como una corrección necesaria, el tema salarial volvió al centro de la escena y abrió un nuevo frente de discusión política.
