Una fuente oficial vinculada al área de Trabajo de la Provincia de Córdoba confirmó a Perfil que la empresa acumula pedidos de quiebra y evalúa presentarse en concurso preventivo.
Según se precisó, ese procedimiento se cerró sin resultados. «Estamos cerrando el procedimiento preventivo de crisis que intentamos llevar adelante con un plan de salvataje, pero no funcionó. No hubo una propuesta que le calzara a los dos gremios intervinientes, la UOM y la CIMRA, y a los trabajadores fuera de convenio», señaló. Una idea inicial era quedarse con 170 obreros, pero no prosperó. Ahora, no se descarta que la compañía avance ahora con la notificación de despidos directos.
El conflicto laboral en Metalfor arrastra antecedentes que tensaron el vínculo entre la conducción de la empresa y su personal. Semanas antes de lanzar el esquema de retiros en Marcos Juárez, la compañía había desvinculado a 35 operarios de su planta en Noetinger.
Esas bajas se ejecutaron mientras la selección argentina disputaba su partido frente a Egipto en el Mundial de fútbol. Ese mismo día, la gerencia había autorizado un retiro anticipado para que el personal pudiera ver el encuentro, mientras los trabajadores cesanteados recibían notificaciones por mensaje de texto para retirar las cartas documento.
Esa medida se concretó apenas siete días después de que Metalfor solicitara la apertura del PPC ante el Ministerio de Trabajo provincial.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) expresaron dudas sobre la sustentabilidad económica del programa de retiros. Voceros del gremio señalaron que «la preocupación central pasa por la falta de garantías reales para el cobro en tiempo y forma de las indemnizaciones o de las sumas pactadas en los retiros».
Los mismos voceros agregaron que los ofrecimientos contemplan pagos escalonados que «resultan riesgosos frente a la volatilidad del contexto económico». El gremio no descarta solicitar audiencias urgentes ante la cartera laboral nacional para intentar frenar potenciales despidos masivos.
El plan de recorte impulsado por la empresa alcanza a personal de distintas áreas, desde las líneas de soldadura y ensamblado hasta los sectores administrativos y de ingeniería de procesos. Analistas del sector advierten que una reducción drástica de personal podría condicionar la
