Fuentes de los equipos de emergencia indicaron que parte de los incendios quedaron bajo control, aunque persiste la preocupación por los fuertes vientos que suelen registrarse en la región y que pueden reactivar las llamas.
Bomberos de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires desplegaron un operativo de gran escala junto con personal de Defensa Civil para frenar el avance del fuego.
Durante las tareas arrojaron más de 50.000 litros de agua sobre los focos activos.
Uno de los incendios más importantes se produjo cerca del peaje de la autovía 226, donde trabajaron 14 autobombas.
A las dotaciones locales se sumaron equipos provenientes de Balcarce, Maipú, General Pirán, Lezama, Castelli, Chascomús y Loma Verde. El trabajo conjunto permitió controlar el foco, aunque todavía permaneció activo en algunos sectores.
Otro foco de grandes dimensiones afectó la zona de El Marquesado, cerca del límite con el partido de General Alvarado.
El incendio comenzó durante la tarde y generó momentos de fuerte tensión por la cercanía con áreas residenciales y la presencia de abundante vegetación.
En el lugar trabajaron tres dotaciones de bomberos, junto con personal de Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil y Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE).
egún el último parte de Defensa Civil, el incendio se concentró en terrenos ubicados cerca de la intersección de las calles 1 y 6, donde continuaron las tareas para controlar por completo el foco.
El titular del organismo, Alfredo Rodríguez, explicó que el fuego quedó controlado en las primeras horas, aunque no se extinguió totalmente.
Vecinos de la zona manifestaron su preocupación por la magnitud del incendio y por la rapidez con la que avanzó el fuego. Algunos habitantes incluso colaboraron con las tareas para intentar frenar el siniestro.
Las autoridades mantienen el operativo activo y siguen con trabajos en distintos sectores para evitar que el fuego vuelva a propagarse en el sur de Mar del Plata.