Transformo experiencias y emociones en obras visuales; intento capturar la esencia de cada momento a través del color y la forma. En cada obra recorro un proceso introspectivo, de conexión con el entorno, observo mi cotidianeidad y lo traslado en color, en pincelada. Me gusta crear piezas que invitan a explorar y descubrir su mundo de sensaciones y significados; como mirar por una ventana, tomarme el tiempo el tiempo para observar, espiar los detalles. Mi obra no es solo una representación visual de lo que me rodea y observo, sino también una invitación a reflexionar sobre la importancia de detenerse y apreciar la belleza que nos rodea en nuestro día a día, recordándonos que la magia que podemos encontrar en lo simple y ordinario de nuestras vidas. El material que utilizo es óleo por su textura y tiempo de secado, que me brinda la oportunidad de pausar la obra, meditar sobre ella y volver a abordarla a veces desde otra perspectiva .
Soy Ana Chaves, nativa pinamarense, madre de tres hijos y dueña de un negocio de indumentaria bella y objetos de arte-diseño en Cariló.
De alguna manera siempre sentí curiosidad por el mundo del arte sin tener mucha conciencia de ello. Sin embargo, en mis tiempos libres, busqué elementos para desarrollar la creatividad que habitaba en mi. La madera fue el primer material que experimenté con tallado, y tuvo su tiempo de gloria hasta esfumarse. En el año 2008 comencé a entrenar la escritura en el Taller Literario El Rinconcillo, coordinado por Marcela Melfi y fue un descubrimiento muy gratificante, en el que sigo feliz participando y dando rienda suelta a las locuras controladas. En 2014 mi maestra y amiga Julia Montalvo, abrió las puertas de su taller y me introdujo en el mundo mágico del vidrio, convirtiéndose para mí, en un frenesí sin frontera. Comencé haciendo caireles y tutores tímidos hasta que ensayé el collage con chatarra y me perdí. La temática de los peces es recurrente en mis creaciones y las intervenciones con deshechos de alambres retorcidos y otros tesoros que adquiero en chatarrerías o recolecto en paseos por la playa, forman parte del proceso. Luego los
óxidos y el horno hacen el resto. Por otro lado, estoy trabajando en collage de chatarra sobre madera. El universo principal tiene que ver con la contaminación marina y el efecto que causa en los peces. Así podrán ver mis ejemplares con una aleta de vaporiera, un ojo de piñón de bicicleta y la cola con el mango de una tabla de picar. Arte y denuncia, reciclado y belleza.