El despacho de mayoría obtuvo 42 firmas de La Libertad Avanza y sus aliados del Pro, la UCR, Innovación Federal, Independencia y Producción y Trabajo. Sin embargo, no suscribió Eduardo Falcone, del MID, molesto por la intervención de algunos invitados, lo que calentó el clima en el comienzo.
Los diputados de Unión por la Patria fueron los primeros en poner el grito en el cielo con la intervención del economista Miguel Boggiano y luego de Ramiro Castiñeira. Pero también hubo enojo por parte de los aliados del oficialismo y, más tarde, diputados libertarios le pidieron disculpas al Pro, la UCR y el MID.
Tras la culminación del plenario de Finanzas y Presupuesto y Hacienda, el oficialismo tuvo un miércoles a pura cosecha: previamente se alzó también con los dictámenes de Inocencia Fiscal II y la aprobación de un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur, todos temas que apunta a tratar en una sesión el próximo 26 de agosto.
Con dos cambios técnicos menores, propuestos por el radical Lisandro Nieri, el dictamen mantuvo el espíritu original del texto enviado por el Ejecutivo. Entre las principales modificaciones que propone el Gobierno, la primera es definir como misión central del BCRA “la preservación del valor de la moneda nacional”. A su vez, elimina los objetivos múltiples definidos en la reforma de 2012 durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont, bajo la presidencia de Cristina Kirchner.
El proyecto establece la prohibición de que la entidad financie al Tesoro; endurece las condiciones para remover al presidente del BCRA y los integrantes directorio (exigiendo causales específicas), que, además de ser decretada por el Ejecutivo, deberá tener la aprobación de dos tercios de los presentes de ambas cámaras del Congreso; prevé la eliminación de las reservas de libre disponibilidad; fija cambios en la distribución de utilidades y un mecanismo para cancelar progresivamente las letras intransferibles y los adelantos transitorios acumulados en el activo de la entidad, entre otros.
Economistas hablaron a favor del proyecto y hubo protestas de toda la oposición
El primero de los invitados en exponer fue el economista libertario Miguel Boggiano, quien cargó contra los gobiernos anteriores y metió en la misma bolsa, respecto al manejo del Banco Central, a kirchneristas y macristas.
Luego de la intervención que se dio, en su alocución Boggiano aseguró que “desde la creación del Banco Central todos los gobiernos utilizaron la inflación como mecanismo de financiación sin importar el signo político”.
En cuanto a la reforma de 2012, apuntó que la Carta Orgánica “se llenó de demagogia, al asignarse a un instrumento de política económica cinco objetivos, que es algo simplemente impracticable”. “Hoy se discute si queremos una moneda que conserve su valor y una autoridad monetaria que deje de estar subordinada a las necesidades fiscales de los gobiernos de turno”, expresó.
Y reiteró que “durante décadas nuestro país se convirtió en una anomalía institucional, donde el Estado encontró en el Banco Central un mecanismo cómplice para cubrir su déficit voraz mediante la emisión monetaria”. “Este proyecto busca cortar definitivamente ese vínculo entre la política fiscal y monetaria”, defendió.
“Se busca algo muy simple y muy profundo, que el Banco Central vuelva a ser una institución dedicada exclusivamente a preservar el valor de la moneda y deje de ser un instrumento de financiamiento del poder político”, resumió y lanzó que, quien vote en contra, será “un cómplice instantáneo del saqueo más grande que la clase política le haya hecho al ciudadano de a pie”.
En la misma línea, Ramiro Castiñeira, asesor económico de Milei, enfatizó que “la actual Carta Orgánica es la que habilitó el saqueo a la Argentina, principalmente utilizando el Banco Central”. “Cualquier argentino sabe que las reservas del Banco Central llegaron a terreno negativo”, dijo y sumó que “con la reforma que se propone no van a poder saquear las reservas”.
A su turno, el economista Héctor Rubini sostuvo que “el argumento a favor de la independencia del Banco Central se basa en que la política monetaria es propensa a una mayor inflación cuando está subordinada al fisco”.
“Si tomamos el período 2017/2026, en el caso de países con bancos centrales prácticamente sin interferencias políticas, -como Perú, Chile, Colombia, Brasil, Uruguay, Paraguay-, la inflación promedio mensual ha sido de 0,4% mensual; en Argentina, en el mismo período, fue de 4,2% mensual. Lo cual es un enorme daño a los trabajadores y fundamentalmente a los jubilados”, detalló.
Y añadió: “La evidencia histórica muestra que la discrecionalidad en la emisión sin límite lleva al deterioro de la credibilidad en los bancos centrales y al aumento permanente de la inflación”.
Finalmente, el director de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, manifestó que “no puede ser que los argentinos pensemos que tener inflación de un dígito es un milagro”. “Si le damos la independencia al Banco Central claramente va a ser más difícil emitir cuando la gente no esté demandando pesos”, señaló y consideró que “tenemos que tener una carta orgánica igual que los países vecinos”.
Enojado con las exposiciones sobre todo de Boggiano y Castiñeira, el diputado Falcone le dijo al oficialismo que “es una provocación totalmente innecesaria lo que hicieron” y opinó que fue “una falta de respeto” la presentación de esos economistas. “Pensamos que iban a hablar de cuestiones técnicas”, reclamó.
A su vez, el hombre del MID, recordó que “el gobierno del presidente (Arturo) Frondizi heredó una situación parecida a la de Milei” y “se fue con deflación”. “Debería estudiar un poco de historia (a Boggiano) porque no son todos los gobiernos lo mismo”, completó.
En cuanto al proyecto, Falcone consideró que debería agregarse más objetivos a la Carta Orgánica, como los que tiene la Reserva Federal de Estados Unidos, y, por otra parte, que la designación de los directores debería tener el mismo criterio que la remoción y ser aprobado por las dos cámaras del Congreso.
Más adelante, el diputado del Pro Fernando de Andreis coincidió con el “total desacuerdo por los conceptos vertidos por los primeros dos expositores”. “El problema es cuando se piden opiniones técnicas y vienen a dar opiniones políticas de una burrada pocas veces vista”, expresó, aunque aclaró: “Nosotros por supuesto no vamos a poner en riesgo la aprobación de una ley que estamos convencidos que sirve”.