Según la presentación, Beller Delgado aseguró tener grabaciones de conversaciones con Cerimedo que podrían aportar información clave sobre el origen y la filtración de los audios que dieron inicio a la causa. La diputada también pidió preservar la evidencia digital y activar mecanismos de protección para la testigo, cuya declaración podría realizarse por videoconferencia con la coordinación de las autoridades bolivianas.
El escrito destaca una frase pronunciada por la mujer durante una entrevista con Radio Rivadavia: «Eso lo tengo grabado y él sabe que lo tengo grabado». Según la presentación, Beller Delgado afirmó además que Cerimedo le habría confiado que él y su esposa Natalia Basil fueron quienes filtraron los audios que dieron origen a la causa, con el objetivo de exponer hechos de corrupción que involucrarían al Presidente de la Nación y a su hermana.
La diputada considera que estas grabaciones podrían tener un valor probatorio particular porque permitirían cotejar lo que Cerimedo habría dicho en esas conversaciones con su declaración testimonial ya brindada ante la Justicia. «El testimonio de la Sra. Beller Delgado y las grabaciones que dice poseer inciden de manera directa e inmediata sobre el extremo que la Alzada mandó esclarecer: el origen de los audios», sostiene el escrito.
La presentación recuerda que Cerimedo ya declaró como testigo en septiembre de 2025 y que la procedencia y veracidad de los audios continúan siendo «el punto más controvertido del expediente». La Cámara Federal ordenó despejar los interrogantes sobre su origen y el juez dispuso en abril un peritaje que se encuentra demorado por la negativa de Spagnuolo a aportar una muestra de voz.
Para Pagano, la eventual incorporación de las grabaciones de Beller podría ser determinante: «Si la filtración fue obra de particulares respecto de registros auténticos, los planteos de nulidad fundados en una supuesta ilicitud estatal de origen quedarían definitivamente despejados», afirma el escrito
