La mayor parte de los diagnósticos se dio en pacientes de 15 a 39 años. Especialistas apuntan a la falta de información y la necesidad de más educación para prevenir: la suba se asocia, en gran medida, a la falta de uso consciente de métodos de barrera, como el preservativo.
La media de diagnósticos anuales entre 2020 y 2024 era de 27.232. Pero en 2025 fue de 46.613, según el Boletín Epidemiológico. Si se compara solo la Semana 1 de este año con la de años anteriores, la suba es del 109%.
“Muchas personas confían en otras estrategias de prevención, como el uso de PrEP (Profilaxis Pre-Exposición), que es eficaz para prevenir el VIH, pero no protege frente a otras ITS como la sífilis”, señala la Dra. Vanesa Fridman, médica de la División Infectología del Hospital de Clínicas (MN 97832).
“Las consecuencias no son sólo individuales, sino que impactan en la sociedad en general, ya que favorecen la persistencia y la diseminación de estas infecciones”, advierte la especialista. Y señala que una “proporción significativa” de pacientes no tiene claro cuáles son las formas de transmisión de las infecciones de transmisión sexual (ITS) ni los métodos de prevención. Una situación que expone la necesidad de más Educación Sexual Integral (ESI) y de campañas públicas con llegada masiva.
“Hay falta de concientización y de percepción de riesgo. Por eso la importancia de campañas de educación que lleguen a los grupos más vulnerables. Esto seguramente va a empeorar”, advertía a este diario, mediados de 2024, la infectóloga Elena Obieta.
“La educación sexual integral en las escuelas es fundamental. Preparar a docentes y familias. Esto en la población que recién empieza a ser sexualmente activa. Pero al abuelo también hay que hablarle. Deberíamos tener una estrategia global para el sector de educación-salud- seguridad como para intervenir tratando de poder informar y estimular los estudios”, proponía por entonces su par Gabriela Piovano, médica infectóloga y terapista intensivista del Hospital Muñiz.


