El invento político de Milei de "la rebelión contra la casta” funcionó durante un lapso de tiempo. Claro la sociedad argentina estaba maravillada viendo a "el león luchando contra ratas y mandriles". La idea de la “casta” funcionó como supuesto ordenador, era una frase que cobijaba los malestares de una sociedad aburrida de la "política tradicional" y así quedó ubicada del otro lado como los "impolutos". Pero claro, una cosa es desde la campaña y otra desde la gestión porque a la Libertad Avanza no le es tan fácil sostener el slogan hoy día. Los escándalos de $LIBRA, ANDIS y de José Luis Espert le dieron un espectacular mazazo al relato. Ahora, el Adornigate y los beneficios a familiares, más beneficios a la esposa de Federico Sturzenegger hacen que el relato anti-casta se vuelva insostenible. A ello se suma problemas como la caída del salario, la suba del desempleo, la apertura de importaciones indiscriminadas con el cierre de innumerable cantidad de empresas, la inflación anual más alta de latinoamerica (solo superada por Venezuela) son problemas ahora achacados por la sociedad a Javier Milei y no a gestiones anteriores, es decir, se terminó la herencia y ahora empieza a pagar el costo propio . El tiempo corre y mientras el Presidente habla ante la CPAC en Budapest "sobre sus logros" la verdad es que los argentinos vienen flojos para cargar el changuito del supermercado , algo que concluye con más mora en hogares, más tarjeta y créditos para financiar el súper”.