La protesta se enmarca en la crisis que atraviesa la construcción y, en particular, la industria cerámica. De acuerdo con datos oficiales, la producción de la empresa pasó de más de 11 millones de metros en 2021 a menos de 5 millones en 2024, lo que llevó a un recorte del 40% en su plantel de trabajadores.
Mientras los manifestantes mantenían bloqueada la entrada, comenzaron a llegar camiones con insumos. “Ya vinieron camiones y no los dejamos pasar. La Policía intentó sacarnos, pero no pudo”, contó uno de los operarios al medio El Civismo Digital.
El mismo trabajador señaló que no se permite el ingreso de ningún vehículo y denunció presiones de la patronal: “La empresa amenaza con cerrar el portón con candado y pedir la quiebra si no dejamos entrar los camiones”.
El operativo policial incluyó seis móviles del GAD y al menos veinte efectivos que custodiaron el lugar. Si bien los dueños de la fábrica accedieron a mantener un breve encuentro con una pequeña representación sindical, los trabajadores afirmaron que aún no recibieron soluciones concretas.