En este sentido, la OMS y sus asociados difunden información útil para ayudar a que los embarazos y los partos sean saludables, y promueven una mejor salud posnatal poniendo el foco en la escucha y acompañamiento emocional a mujeres antes, durante y después del parto y los recién nacidos.
Argentina posee un marco legal que concibe a la salud como un derecho humano y se expresa en nuestra Constitución Nacional, bajo los artículos 14 bis, 33, 41, 42 y 75 inciso 22. Este último incluye a todos los tratados de derechos humanos con otras naciones y organizaciones internacionales y le otorga a los mismos jerarquía superior a las leyes, entre los que se pueden mencionar: el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo; la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial; la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, entre otros.
Sin embargo, en lo que va de su gestión, el gobierno nacional se ha dedicado a desfinanciar la salud pública. Cesanteó a miles de trabajadores y trabajadoras del sistema de salud, cerró o dejó sin tareas a distintos organismos, instituciones y programas nacionales sanitarios, entre el que se destaca el desmantelamiento del Plan Nacional de Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA), que en poco tiempo logró reducir casi un 50% de los embarazos en niñas de entre 10 y 18 años. Además, frenó la entrega de alimentos para que infancias, mujeres y hombres que asisten a comedores y merenderos puedan alimentarse.
Esto se complementa con el brutal recorte en la inversión en salud que se expresa en que el presupuesto para el funcionamiento de los diferentes programas casi no ha sufrido variaciones con respecto a 2023 pese a que en ese mismo período la inflación estuvo por encima del 200%.
Históricamente, Argentina buscó asegurar el acceso de toda la población a los beneficios sociales, entre ellos, la salud. Por ello, en nuestro país la salud es un derecho que permite el acceso a otros derechos como son la educación, a la alimentación adecuada, a un medio ambiente sano, a la no discriminación y al trabajo digno, entre otros.
En este contexto, desde el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires promovemos y reivindicamos a la salud como derecho humano y sostenemos la necesidad de que los Estados garanticen los recursos necesarios para lograr el más alto nivel de salud que permita vivir con dignidad.
Hoy más que nunca es necesario recordar que nuestro rol se construye a partir de poder garantizar un derecho básico para sostener la vida: la alimentación.