Maduro explicó que el país bolivariano dispone de «un plan estratégico» de defensa «que se ha diseñado durante 20 años y se ha adaptado, se ha renovado» e «incluye dos formas de lucha», la no armada y la armada. El primer aspecto comprende la organización, producción y formación, así como «la lucha diplomática, la lucha política y el alistamiento«.
Esta misma jornada, el mandatario denunció que Venezuela «está enfrentando la más grande amenaza» en los últimos cien años, puesto que «ocho barcos militares, con 1.200 misiles y un submarino nuclear [de EE.UU.] apuntan» hacia territorio venezolano.
Asimismo, el país demandó el «retiro inmediato» de los aprestos estadounidenses del mar Caribe desplegados para presuntamente combatir el narcotráfico, al considerar que se trata de «una situación inédita desde la crisis de los misiles en los años 60, cuando se puso en riesgo la paz regional de una manera importante», según expresó el canciller Yván Gil durante una reunión de emergencia de los titulares de Exteriores de los países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).