La medida, confirmada por SUBE en su sitio web, implica que los usuarios que inician su recorrido en tren y luego abordan el subte deberán abonar tarifa plena en ambos tramos, sin acceso a la rebaja que hasta julio representaba un alivio significativo para miles de trabajadores y estudiantes que ingresan a la Capital Federal desde la provincia de Buenos Aires.
La eliminación del descuento no es simétrica. Según la información oficial, el beneficio continúa vigente cuando el recorrido comienza en el subte y luego se continúa en tren o colectivo de jurisdicción nacional o porteña. En la práctica, el principal impacto recae sobre quienes residen en el Conurbano y utilizan el ferrocarril como primer medio de transporte para luego conectarse con la red de subterráneos.
La medida coincide con la entrada en vigencia del nuevo cuadro tarifario del subte, que elevó el valor del boleto de $1.621 a $1.684 y el del Premetro a $589,40. Además, el precio continuará actualizándose mensualmente con una fórmula que combina el Índice de Precios al Consumidor más un 2% adicional, garantizando ajustes por encima de la inflación.
Transporte metropolitano fragmentado
La eliminación del descuento se suma a la suspensión previa del beneficio para los colectivos de jurisdicción provincial (líneas 200 al 499), que quedaron fuera de la Red SUBE meses atrás.
Descoordinación
En ese contexto, el sistema de integración tarifaria —creado en 2018 para aliviar el costo de los trasbordos— continúa desvirtuándose, profundizando la descoordinación administrativa entre Nación, Ciudad y Provincia, y generando una disparidad tarifaria que castiga con más fuerza a quienes viven en la periferia.
