La confianza empresarial se encuentra en niveles mínimos: el PMI-PyME, índice que anticipa el ciclo de actividad, se desplomó a 34 puntos, 13 menos que en el trimestre anterior y muy por debajo del umbral de 50 que separa la expansión de la contracción. El Índice de Confianza Empresarial (ICE-PyME) descendió a 40 puntos, su valor más bajo desde el tercer trimestre de 2023, anticipando un corto plazo de bajo dinamismo.
Asimismo, la caída de las ventas se consolida como la principal preocupación, alcanzando un máximo histórico al afectar al 83% de las empresas, seguida por el aumento de los costos de materias primas (67%) y el retraso en los cobros (60%). El empleo también se resiente, con una baja del 5% interanual que acumula 13 trimestres de caída.
Uno de los factores que genera mayor inquietud es la creciente presión de los productos importados, principalmente de origen chino: la preocupación por la competencia de importaciones saltó del 25% al 46% de las pymes en apenas un año, erosionando la competitividad de la producción local.
Los sectores más expuestos son caucho y plástico, textiles, autopartes y metalmecánica. Frente a este panorama, las pymes han señalado tres prioridades en materia de políticas públicas: alivio fiscal (72%), estabilidad macroeconómica (61%) y medidas contra la competencia desleal (59%).
El acceso al crédito bancario apenas alcanza al 18% de las empresas, uno de los valores más bajos desde 2006, lo que obliga a que cerca del 75% de la inversión en maquinaria y equipos deba sostenerse casi exclusivamente con recursos propios.
Pese al entorno adverso, un 36% de los empresarios considera que es un buen momento para invertir —una ligera mejora respecto al trimestre anterior— y surgen oportunidades vinculadas a los sectores de Oil & Gas y minería: un 26% de las pymes ya mantiene algún tipo de vinculación con estas cadenas de valor, y casi la mitad de los proveedores actuales estiman un impacto alto en sus ventas, lo que sugiere que el dinamismo de estos sectores podría traccionar a una parte del tejido industrial.
Sin embargo, la contracción generalizada y las tensiones financieras pintan un horizonte complejo para el sector, que acumula más de tres años de caída ininterrumpida. FUENTE: AF. DE NOTICIAS: (InfoGEI)
