Fundado en 1966 con la apertura del primer local, con casi 40 sucursales, y entre 1500 y 1800 empleados, Toledo atraviesa una severa crisis que se puso de manifiesto durante el mes de julio con la dificultad para afrontar el pago de sueldos. De hecho, en la actualidad hay personal jerárquico que aún no ha percibido la totalidad del medio aguinaldo.
En rigor de verdad, las crisis de la empresa han sido recurrentes en las últimas décadas, pero se agravó con la muerte de su fundador, Antonio Toledo, hace un año, los cambios de hábitos de consumo, la fuerte caída de la actividad comercial en los últimos años (algunos locales no superaron los dos millones de pesos en ventas en un día), y una inocultable falta de adaptación por parte de la firma a los nuevos tiempos. Pero la noticia tal vez sea otra.
Las tres sucursales vendidas fueron adquiridas por un grupo de supermercadistas chinos, en todos los casos, personas físicas. Al menos así figura en los papeles.
La primera de ellas, la de Avenida 39, se concretó con un monto aproximado de entre 1 millón y medio y 2 millones de dólares. Apenas dos semanas después, trascendió el traspaso del Hipermercado, en una suma cercana a los 4 millones de dólares.
Y por último, el local de la calle Estrada, que ya fue vaciado y será entregado el próximo miércoles. Y aunque no trascendió oficialmente, también fue vendido a chinos.
Como en toda gran ciudad de la Argentina, pululan los supermercados de origen chino. Pero no deja de llamar la atención la magnitud de las operaciones, donde se mueven millones de dólares y se trata, al fin y al cabo, de una las firmas más emblemáticas de Mar del Plata, como es Toledo.
Dicha situación está generando cierta inquietud no sólo en sus grandes competidores, sino también en el alicaído sector comercial, y también el sindicato de Comercio, que nuclea a cerca de 1.400 empleados de la empresa.
“Es raro”, admiten desde el gremio, “Toledo nunca se caracterizó por la “blancura” en el manejo de los empleados, pero sabemos que los chinos menos”, agregan con cierta ironía.
La inquietud es tan grande que, según pudo averiguar este medio, hay sectores que están pidiendo que la política intervenga. Y también la seccional local de ARCA, al menos para averiguar el origen de los fondos de los compradores.
El pasado domingo, en una conocida cadena de restaurantes de la calle Alem, un pequeño grupo de supermercadistas chinos almorzaron con delegados nada menos que de la embajada de China en Buenos Aires.
En este sentido, cabe señalar un hecho. El 10 de febrero de este año, el embajador chino en la Argentina, Wang Wei, visitó “La Feliz”.
“China está dispuesta a profundizar la cooperación con Mar del Plata”, afirmó el diplomático en diálogo con Diario La Capital, donde fue recibido por su propietario, y el hombre fuerte del distrito, Florencio Aldrey Iglesias.
Turismo, pesca, comercio, educación y cultura aparecen en una agenda de una relación que en verdad, ya existe hace décadas.
En los encuentros que mantuvo con el citado empresario y con el intendente interino Agustín Neme, se habló de fortalecer la cooperación institucional y de ampliar los acuerdos de hermanamiento con ciudades chinas como Tianjin y Dalian.
La agenda incluyó además una visita a la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), donde Wang Wei dialogó con autoridades, docentes y estudiantes sobre el desarrollo de China y la importancia de profundizar la cooperación en educación, ciencia y tecnología.
Pero hay algo más. En el distrito rige desde octubre de 2008 la Ordenanza 18.788, que limita, entre otras cosas, a un máximo de tres sucursales por cadena la radicación de grandes superficies comerciales.
Lo que se buscaba, según se cree, es que la empresa no tuviera competencia fuerte. El gobierno local de Guillermo Montenegro, hoy interinamente a cargo de Agustín Neme, buscó derogar y flexibilizar esta norma con el objetivo de fomentar nuevas inversiones privadas. Perseguía eliminar, básicamente, la cantidad máxima de 3 locales por marca.
El expediente incluía también ajustes en el Código de Ordenamiento Territorial. En el área céntrica solo se permitirán locales de hasta 350 metros cuadrados, mientras que en el sector comprendido por Juan B. Justo, Champagnat, Della Paolera y Estrada podrán construirse hasta 600 metros cuadrados sobre esas avenidas.
La ordenanza aun no fue derogada, ya que se encuentra en la Comisión de Legislación del HCD,.pero seria inminente su derogacion.
Pero el problema es que en la provincia de Buenos Aires rige el mismo tope de 3 bocas. Y se sabe que la normativa provincial está por encima de la municipal.
Cabe recordar, asimismo, que en diciembre de 2024 arribó a estas costas nada menos que Coto, con un enorme local en la zona sur de la ciudad. Un año después, abrió otra sucursal en el Puerto. Y seguramente pugnará por abrir más bocas.
Contexto internacional
Según Oliver Stuenkel, investigador principal de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional y profesor asociado de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Fundación Getulio Vargas de São Paulo, Brasil, la estrategia dominante del Presidente de EEUU Donald Trump hacia América del Sir tiene un tremendo límite llamado China, haciendo foco en las relaciones comerciales entre el continente y el gigante asiático.
En una columna publicada en The New York Times el último 12 de marzo, el ensayista destaca que desde 2005, los bancos chinos han volcado más de 120.000 millones de dólares en préstamos a países de Latinoamérica y el Caribe, destinados a los sectores de energía, minería y transporte pesado.
“El comercio entre China y Latinoamérica se disparó de los 12.000 millones en 2000 hasta los 518.470 millones de dólares en 2024”, señala.
“Lejos de elegir un bando, los líderes latinoamericanos son cada vez más expertos en hacer los rituales públicos de alineamiento exigidos por Washington, al tiempo que redoblan discretamente sus lazos comerciales con Pekín”, arriesga.
Y usa como ejemplo a nuestro país. “Bajo el mandato de Milei, Argentina ha rechazado una invitación para unirse al grupo BRICS de economías emergentes, ha suspendido un proyecto de telescopio chino y ha prohibido a empresas chinas presentar ofertas para obras de dragado a lo largo de una vía fluvial crítica.
Sin embargo, bajo su liderazgo, las exportaciones a China aumentaron un 125 por ciento interanual, y el país superó brevemente a Brasil como el mayor socio comercial de Argentina.
