A esto se suma la preocupación por la apertura importadora en productos claves como siderurgia y textiles, con China cada vez más fuerte.


La relación con el gobierno de Javier Milei es tensa, porque la administración libertaria los acusa de buscar prebendas para producir.


Las empresas enfrentan una caída de ventas, derivada de la pérdida del poder de compra de los salarios, y la merma del crédito para el consumo.


Sobre ello se monta una mayor facilidad para las importaciones. El Gobierno ha ido desmantelando regulaciones que permitían demorar o frenar algunos importados