“Hay enfermedades que volvieron por la pobreza”, afirmó Kreplak al describir el escenario que enfrentan actualmente los hospitales públicos. Según explicó, el empeoramiento de las condiciones de vida provocó un aumento en las consultas médicas y en patologías asociadas a la falta de acceso a la alimentación, los medicamentos y los controles sanitarios.
Nicolás Kreplak alertó por el deterioro sanitario
El ministro sostuvo que la crisis económica afecta directamente el funcionamiento del sistema de salud. En ese sentido, aseguró que cada vez más personas dejan de pagar la medicina prepaga o abandonan tratamientos por cuestiones económicas. Esa situación incrementa la presión sobre los hospitales públicos.
Además, Kreplak señaló que existe preocupación por la caída en los niveles de vacunación y por el regreso de enfermedades que habían disminuido en los últimos años. Según explicó, el deterioro social y la pérdida del poder adquisitivo generan un contexto favorable para el avance de distintos problemas sanitarios.
El funcionario también cuestionó las políticas del Gobierno nacional y sostuvo que el ajuste impacta directamente sobre áreas sensibles como la salud pública. En ese marco, remarcó que la provincia de Buenos Aires debe afrontar una demanda creciente con recursos limitados y en un contexto económico complejo.
La preocupación por el invierno y la demanda hospitalaria
Durante la entrevista, Kreplak advirtió que la llegada del invierno podría agravar todavía más la situación sanitaria. Según explicó, el aumento de enfermedades respiratorias y la mayor demanda hospitalaria generan preocupación dentro del sistema público de salud.
El ministro bonaerense sostuvo que los hospitales trabajan bajo una fuerte presión y aseguró que el sistema sanitario atraviesa un momento “muy estresado”. También remarcó la necesidad de reforzar las campañas de prevención y vacunación para evitar un escenario más complicado en los próximos meses.
Por último, Kreplak insistió en que la crisis sanitaria no puede separarse del contexto social y económico que atraviesa el país. En ese sentido, aseguró que el deterioro de las condiciones de vida termina impactando de manera directa en la salud de la población y en la capacidad de respuesta del sistema público.
