En ese contexto, confirmó que la CGT acompañará las gestiones del Sindicato de Empleados de Comercio y de las demás organizaciones gremiales involucradas, con el objetivo de garantizar la continuidad laboral. «Estos 1.500 trabajadores están en una situación de vulnerabilidad laboral», advirtió Guglielmotti, quien también puso el foco en el impacto que tendría un eventual cierre sobre toda la cadena de valor vinculada a uno de los supermercados históricos de la ciudad.
El dirigente confirmó que la CGT Regional viene acompañando al Sindicato de Empleados de Comercio en las reuniones y audiencias desarrolladas en el Ministerio de Trabajo bonaerense. La próxima instancia está prevista para el 5 de noviembre, cuando se espera la participación de representantes gremiales y de los intendentes de General Pueyrredon, General Alvarado y Mar Chiquita. La convocatoria también involucra a UATRE, el Sindicato de Maestranza y el gremio de Camioneros.
Para Guglielmotti, la magnitud del conflicto exige que los gobiernos municipales asuman un papel activo. «Esta empresa tiene que ordenarse, tiene que tener un direccionamiento, tiene que tener un programa de desenvolvimiento empresarial que nos permita a los gremios y a los trabajadores saber cuáles van a ser sus decisiones», sostuvo. En esa línea, remarcó que, si finalmente se concreta una venta o una fusión, resulta indispensable que los trabajadores sean incorporados a la operación y que se garantice la continuidad de sus empleos.
Desocupación y caída del consumo
Más allá del caso Toledo, Guglielmotti trazó un panorama crítico de la situación económica y social de Mar del Plata. Según señaló, los indicadores laborales reflejan el deterioro de una matriz productiva que históricamente tuvo al comercio, la pesca, el turismo y la industria textil entre sus principales pilares.
El dirigente hizo referencia a los datos del segundo trimestre de 2026, que ubicaron la desocupación en Mar del Plata en el 9,9%, 3,6 puntos porcentuales por encima del mismo período de 2025. Según las cifras mencionadas, alrededor de 149.000 personas presentan problemas de empleo en la ciudad, sobre una población económicamente activa estimada en 380.000 personas. «Mar del Plata atraviesa una situación política, social y laboral extremadamente preocupante», afirmó, al vincular el deterioro del empleo con la caída sostenida del consumo y las dificultades de los pequeños y medianos comerciantes. En ese escenario, mencionó el cierre de locales en distintos centros comerciales a cielo abierto, con una caída del 11,7% en la cantidad de establecimientos.
Críticas al rumbo económico nacional
Guglielmotti atribuyó buena parte de esta situación a las políticas económicas del Gobierno nacional, al que cuestionó por sostener un esquema de ajuste, salarios rezagados y pérdida del poder adquisitivo. También expresó preocupación por el proyecto de Presupuesto 2027, al considerar que profundiza las políticas de ajuste y el endeudamiento. «Este rumbo económico que ha decidido sostener el Gobierno no cierra con la gente», afirmó, al advertir que cada persiana que baja representa trabajadores que pierden sus ingresos y comerciantes que deben afrontar las deudas acumuladas. La audiencia del 5 de noviembre aparece como una instancia clave para conocer las decisiones de la empresa y exigir respuestas concretas sobre el futuro de sus trabajadores.
